Diferencias entre arquitecto y arquitecto técnico

Una de las dudas más recurrentes cuando alguien entra a Estudio Utrilla con ilusión es, ¿pero qué diferencia hay exactamente entre el arquitecto y el arquitecto técnico?

En España, la terminología ha ido cambiando (ahora hablamos de Grados en Fundamentos de la Arquitectura e Ingeniería de Edificación), pero en el día a día de la obra seguimos usando los términos de siempre. Aunque ambos perfiles son técnicos y fundamentales, sus roles no solo son diferentes, sino que son complementarios por ley.

Si estás pensando en construir o rehabilitar, entender estas diferencias te ahorrará confusiones y, sobre todo, te ayudará a valorar el trabajo de los profesionales que cuidarán de tu inversión.

El Arquitecto

El arquitecto (o arquitecto superior) es el profesional encargado de dar forma a la idea. Su formación está volcada en el diseño, la composición, el urbanismo y el cálculo de estructuras e instalaciones.

En una obra de edificación, el arquitecto asume el papel de Director de Obra (DO). Sus funciones principales son:

  • Creación del Proyecto: Desde los primeros bocetos hasta el Proyecto de Ejecución. Es quien define cómo será el espacio, la estética y el cumplimiento de la normativa urbanística.
  • Aspectos Estéticos y Funcionales: Se asegura de que la casa sea habitable, eficiente y coherente con lo que el cliente soñó.
  • Responsabilidad Civil: Es el máximo responsable de que lo que se construye se ajuste al proyecto que se aprobó en el Ayuntamiento.

El Arquitecto Técnico

Al arquitecto técnico (el tradicional aparejador) le gusta pisar el terreno. Su formación es mucho más pragmática y está orientada a la ejecución física, los materiales y el control económico.

En la obra, su cargo oficial es el de Director de Ejecución Material (DEM). Sus tareas críticas son:

  • Control de Calidad: Es quien verifica que el hormigón que llega es el correcto, que el aislamiento está bien colocado y que no hay puentes térmicos.
  • Gestión Económica: Supervisa las «certificaciones de obra». Es decir, comprueba que lo que el constructor te cobra es exactamente lo que se ha construido ese mes.
  • Seguridad y Salud: Normalmente, es quien vela por que se cumplan las medidas de prevención de riesgos en el tajo.

La Dirección Facultativa

Aquí viene el punto clave para tu tranquilidad: según la LOE (Ley de Ordenación de la Edificación), para construir una vivienda es obligatorio contar con ambos. Juntos forman lo que llamamos la Dirección Facultativa.

No es un capricho administrativo. Es un sistema de «doble check». El arquitecto vigila que la obra sea fiel al diseño y la norma, mientras que el arquitecto técnico vigila que la construcción sea sólida, segura y eficiente en costes. Este equilibrio es lo que garantiza que tu casa no solo sea bonita, sino que esté bien construida.

A veces, el cliente percibe tener que contratar a dos profesionales como un «gasto doble». Nada más lejos de la realidad.

Tener a un aparejador independiente controlando al constructor y verificando las mediciones del arquitecto es la mejor forma de ahorrar dinero. Un error en la impermeabilización de una cimentación o una certificación de obra inflada por parte de la constructora cuesta mucho más que los honorarios de un buen arquitecto técnico.

En Estudio Utrilla, nuestro estudio de arquitectura en Madrid, entendemos la arquitectura como un trabajo en equipo y creemos en los proyectos transversales donde la técnica y la emoción van de la mano. La comunicación fluida entre ambos perfiles es lo que hace que una obra pase de ser un proceso estresante a ser una experiencia gratificante. Si estás pensando en transformar tu espacio y no sabes por dónde empezar, te ayudaremos a definir el camino correcto para que el resultado sea, simplemente, perfecto. 

FAQS

¿Es obligatorio contratar a ambos para construir una casa?

Sí, por ley. Según la LOE (Ley de Ordenación de la Edificación), en obras de nueva planta o rehabilitaciones integrales es obligatorio contar con un Director de Obra (Arquitecto) y un Director de Ejecución Material (Arquitecto Técnico). Juntos garantizan que el proyecto sea legal, seguro y fiel al diseño.
No. Aunque un mismo técnico tuviese la doble titulación (existen casos), la normativa exige que sean figuras distintas para garantizar la independencia y el control cruzado. El arquitecto supervisa la visión global y normativa, mientras que el arquitecto técnico se centra en el control de calidad y la ejecución física. Este «doble check» es la mejor protección para el propietario.
Lo habitual es empezar por el Arquitecto, ya que es quien redacta el Anteproyecto y el Proyecto Básico necesarios para solicitar licencias. No obstante, contar con un Arquitecto Técnico desde la fase del proyecto de ejecución ayuda enormemente a ajustar las mediciones y el presupuesto real de la obra.
Depende de la magnitud. Si la reforma no toca la estructura, la fachada o elementos comunes (reforma menor), a veces basta con un solo profesional o incluso un interiorista. Sin embargo, si se tratase de una rehabilitación integral, vas a intervenir de manera significativa sobre la estructura o ampliar volumen, la ley vuelve a exigir la pareja de arquitecto y técnico.
Principalmente el Arquitecto Técnico. Él es quien realiza las «certificaciones mensuales», comprobando que lo que la constructora factura se corresponde exactamente con lo que se ha ejecutado en la obra. Es tu mayor aliado para evitar desviaciones presupuestarias.
Ambos profesionales tienen honorarios libres. Generalmente, se basan en un porcentaje del PEM (Presupuesto de Ejecución Material). El porcentaje del arquitecto suele bastante más elevado porque incluye la responsabilidad y el trabajo de redacción del proyecto, mientras que el del técnico se centra en la fase de dirección y control.

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